A los 7 años:
Papá es un sabio, todo lo sabe.
A los 14 años:
Me parece que papá se equivoca en algunas de las cosas que me dice.
A los 20 años:
Papá está un poco atrasado en sus teorías, no es de esta época.
A los 25 años:
El viejo no sabe nada… está chocheando decididamente.
A los 35 años:
Con mi experiencia, mi padre a esta edad hubiera sido millonario.
A los 45 años:
No sé si ir a consultar con el viejo este asunto, tal vez pueda aconsejarme.
A los 55 años:
Qué lástima, que haya muerto el viejo; la verdad es que tenía unas ideas y una clarividencia notables.
A los 60 años:
¡Pobre papá, era un sabio!, ¡que lástima que yo lo haya comprendido tan tarde!
domingo, 26 de noviembre de 2006
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1 comentario:
Quieres una versión femenina?...
Poca cosa difiere...
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