domingo, 27 de abril de 2008

Hay amores. . .


¡Ay, mi bien!,

que no haría yo por tí,

por tenerte un segundo,

alejados del mundo y cerquita de mí.


¡Ay, mi bien!,

como el río Magdalena,

que se funde en la arena del mar,

quiero fundirme en tí.


Hay amores, que se vuelven resistentes a los daños,

como el vino que mejora con los años,

así crece lo que siento yo por tí.


Hay amores que parece que se acaban y florecen,

y en las noches del otoño reverdecen,

tal como el amor que siento yo por tí.

Yo por tí, por tí, como el amor que siento yo por tí.


Hay amores, que se esperan al invierno y florecen,

y en las noches del otoño reverdecen,

tal como el amor que siento yo por tí.


¡Ay, mi bien!, no te olvides del mar,

que en las noches me ha visto llorar,

tantos recuerdos de tí.


¡Ay, mi bien!, no te olvides del día,

que separó a tu vida, de la pobre vida, que me tocó vivir.


viernes, 28 de marzo de 2008

El peor... o el mejor

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Errar es humano.
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¿Decreto o justificación?
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Dime...
¿cuál ha sido el error que más te ha alterado?
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¿tuyo o ajeno?
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martes, 11 de marzo de 2008

Cuando estoy con ella



Cuando estoy con ella
tengo 20 años
nunca tengo sueño
nunca siento frio
no me canso nunca
siempre tengo ganas
de subir al monte
de meterme al rio.

Cuando estoy con ella
soy un hombre libre
digo lo pienso
hago lo que quiero
nadie me censura
nada está prohibido
cruzó mil fronteras
no conozco el miedo.

Cuando estoy con ella
lo demás no importa
lo demás no cuenta
la moral no existe
la experiencia es vana
el orgullo es cuento
el dolor se olvida
el deber, no sirve.

Cuando estoy con ella
soy tan diferente
soy lo que soy
lo que quiero ser
digo tonterías como cualquier hombre
como cualquier hombre, que ama a una mujer
cuando estoy con ella, soy el más fecundo
siembro el universo segundo a segundo.

martes, 12 de febrero de 2008

Los clavos


A un chico con mal carácter, su padre le dio un saco de clavos y le dijo que clavara uno en la verja del jardín cada vez que perdiera la paciencia o se enfadara con alguien.


El primer día clavó 37 clavos. Durante las semanas siguientes se concentró en controlarse y día a día disminuyó la cantidad de clavos nuevos en la verja. Había descubierto que era más fácil controlarse que clavar clavos.


Finalmente llegó un día en el que ya no clavaba ningún nuevo clavo. Entonces fué a ver a su padre para explicárselo.


Su padre le dijo que era el momento de quitar un clavo por cada día que no perdiera la paciencia. Los días pasaron y finalmente el chico pudo decir a su padre que había quitado todos los clavos de la verja.


El padre condujo a su hijo hasta la verja y le dijo: « "Hijo mío, te has comportado muy bien, pero mira todos los agujeros que han quedado en la verja" ».


Ya nunca será como antes. Cuando discutes con alguien y le dices cualquier cosa ofensiva le dejas una herida como ésta.


Puedes clavar una navaja a un hombre y después retirarla, pero siempre quedará la herida. No importan las veces que le pidas perdón, la herida permanecerá. Una herida provocada con la palabra hace tanto daño como una herida física. Los amigos son joyas raras de encontrar, estan listos para escucharte cuando tienes necesidad, te sostienen y te abren su corazón.

Para terminar: « Una de las bondades de la amistad es saber a quien confiar un secreto ».


(Alessandro Manzoni)


¡ Feliz día de San Valentin !


viernes, 1 de febrero de 2008

Te invito a...

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... caminar sobre la noche...
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... viajar de incógnito...
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... beber algo azul...
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... escribir en el mar...
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... escuchar el atardecer...
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... construir un sueño...
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... invitar.
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... escribir.
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... escribir.
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... escribir.
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... escribir.
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... escribir.
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... escribir.
-
... escribir.

miércoles, 16 de enero de 2008

El primero de tu lista...

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¿Hiciste una lista de propósitos para el Año Nuevo?
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Dime uno, sólo uno.
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sábado, 5 de enero de 2008

Tus juguetes...

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¿Tuviste juguetes?
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¿Cuál era tu preferido?
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Dime.
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miércoles, 26 de diciembre de 2007

Te deseo . . .

Te deseo primero que ames, y que amando, también seas amado. Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que después de olvidar, no guardes rencores. Deseo, pues, que no sea así, pero que si es, sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos, y que, incluso malos e inconsecuentes, sean valientes y fieles, y que por lo menos haya uno en quien puedas confiar sin dudar. Y porque la vida es así, te deseo también que tengas enemigos. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta, para que, algunas veces, te cuestiones tus propias certezas. Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea justo, para que no te sientas demasiado seguro.

Te deseo además que seas útil, más no insustituible. Y que en los momentos malos, cuando no quede más nada, esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie. Igualmente, te deseo que seas tolerante; no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil, sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente, y que haciendo buen uso de esa tolerancia, sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no madures demasiado de prisa, y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer, y que siendo viejo no te dediques al desespero. Porque cada edad tiene su placer y su dolor y es necesario dejar que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste. No todo el año, sino apenas un día. Pero que en ese día descubras que la risa diaria es buena, que la risa habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras, con urgencia máxima, por encima y a pesar de todo, que existen, y que te rodean, seres oprimidos, tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un gato, alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal, porque de esta manera, sentirás bien por nada. Deseo también que plantes una semilla, por más minúscula que sea, y la acompañes en su crecimiento, para que descubras de cuantas vidas está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero, porque es necesario ser práctico. Y que por lo menos una vez por año pongas algo de ese dinero frente a ti y digas: "Esto es mío", sólo para que quede claro quien es el dueño de quien.

Te deseo también que ninguno de tus afectos muera, pero que si muere alguno, puedas llorar sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre, tengas una buena mujer, y que siendo mujer, tengas un buen hombre, mañana y al día siguiente, y que cuando estén exhaustos y sonrientes, hablen sobre amor para recomenzar. Si todas estas cosas llegaran a pasar, no tengo más nada que desearte...



Víctor Hugo

viernes, 30 de noviembre de 2007

Exigente???

Una mujer está caminando en la playa y de pronto se encuentra Una vieja lámpara. La recoge, la frota y ¡Paff! aparece un Genio. La asombrada mujer le pregunta que si le puede dar los clásicos Tres deseos.


No señora, en estos tiempos conceder tres deseos ya es muy Difícil... con esta inflación que se está viviendo, el creciente desempleo, el salario infame, los políticos y los altos precios del petróleo, lo más que le podría Conceder sería un solo deseo y diga que le fue bien, así que, ¿qué quiere?...
La mujer decide:
- "Quiero que haya paz en el Medio Oriente".
El Genio, con cara de incredulidad le pregunta:
"¿Cómo dice?
Ella contesta:
"¿Ves este mapa? Pues deseo que estos países se dejen de estar peleando entre sí."
El Genio mira el mapa y dice:
- "¡Válgame, señora!. Estos países han estado en guerra durante milenios. Yo seré muy bueno en mi trabajo, pero ¡caray! no soy tan bueno como para lograr eso que pide. Mejor pídame otra cosa más fácil".

La mujer piensa un rato y le dice:

- "Bueno, la verdad es que nunca he podido conseguir mi hombre ideal.
Quiero un hombre que sea considerado y divertido, guapísimo y con un cuerpo espectacular, que le guste cocinar y ayudar en la limpieza del hogar, que sepa de música y que sea inteligente, que no sea un borrachote, que sea un verdadero "tigre" en la cama y que se lleve muy bien con mi familia. Que no se la pase todo el tiempo mirando deportes por la TV y que, además, siempre me sea fiel" y no ande coqueteando con cualquier mujer guapa que vea.
El Genio deja escapar un largo suspiro y le contesta:

- "¡A ver, traiga acá ese pinche mapa!.

El amor y la locura

Cuentan que hace muchísimos años se reunieron algunos sentimientos y algunas cualidades del hombre. Cuando el Aburrimiento bostezaba por tercera vez, la Locura propuso: vamos a jugar a las escondidas.
La Intriga se levanto extrañada, y la Curiosidad, sin poder contenerse, pregunto: ¿A las escondidas? ¿Y eso cómo es?
“Es un juego en donde yo me tapo la cara y comienzo a contar, desde el uno hasta un millón, mientras ustedes se esconden. Cuando termine de contar, los buscare hasta que los encuentre”, explicó la Locura.
El Entusiasmo bailó de contento y la Alegría dio saltos que terminó de convencer a la Duda, e incluso a la Indiferencia, a la que nunca le interesaba nada.
Pero no todos quisieron participar. La Verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué?, si al final siempre la hallaban.
La soberbia pensó que era un juego muy tonto. En el fondo lo que le molestaba era que la idea no había salido de ella. Y la Cobardía prefirió no arriesgarse.
La Locura rápidamente comenzó a contar.
La primera en esconderse fue la Pereza, que como siempre, se dejó caer en la primera piedra que encontró.
La Envidia se fue detrás del Triunfo, quien por su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol mas alto.
La Generosidad casi no alcanzaba a esconderse. Cada sitio le parecía maravilloso para alguno de sus amigos
El lago cristalino para la Belleza.
La hendija de un árbol era perfecto para la Timidez.
Una ráfaga de viento le parecía magnifica para la Libertad.
Por fin, después de pensar primero en todos, la Generosidad termino ocultándose en un rayito de sol.
El Egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio. Era ventilado, cómodo, pero sólo para él.
La Mentira se escondió detrás del arco iris.
Y la Pasión y el Deseo, entre los volcanes.
Cuando la Locura ya casi terminaba de contar, el Amor aun no había encontrado un sitio para esconderse, pues todo estaba ocupado.
Hasta que al fin vio un rosal y decidió esconderse entre sus flores.
-“¡Un millón!”, dijo la locura. Y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue la Pereza que estaba a solo tres pasos.
A la Pasión y el Deseo, los sintió en el vibrar de los volcanes.
En un descuido encontró la Envidia. Y claro también encontró al triunfo.
Al Egoísmo no tuvo ni que buscarlo, pues el solito salio de su escondite que resulto ser un nido de avispas.
La Locura de tanto caminar sintió sed, y al acercarse al lago descubrió a la Belleza.
Encontrar a la duda fue mucho mas fácil. La encontró sentada aun sin poder decidir a donde se iba a esconder.
Así fue encontrando a todos
El Talento estaba entre la hierba fresca
La Angustia, en una oscura cueva.
La Mentira, detrás del arco iris.
Y hasta encontró el Olvido, que se había olvidado que estaba jugando a las escondidas.
Pero solo el Amor no aparecía por ningún lado.
La Locura busco detrás de cada árbol, bajo cada arroyo de la tierra, en las cimas de las montañas.
Y cuando estaba por darse por vencida, vio el rosal.
Tomo un pequeño palo y comenzó a mover las ramas. De pronto escucho un doloroso grito.
Las espinas habían herido los ojos del Amor.
La Locura no sabia que hacer para disculparse. Lloro, rogó, imploro, pidió perdón y hasta prometió acompañarlo siempre......

Desde entonces el Amor es ciego y la Locura siempre lo acompaña.

Por eso dicen que: “amar es una locura, a menos de que se ame con locura”.